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Una Carta a mi cuerpo - T1 E08

Hoy te comparto una carta que le escribí a mi cuerpo en estos últimos días que han sido bastante difíciles, y en los que me he sentido incómodo en mi propia piel.


Querido cuerpo, Hace tiempo que no hablamos. Hace tiempo que he venido tratando de evitarte a toda costa. Hace tiempo que venimos peleando, o bueno peleando yo contigo.


La vida pasa tan deprisa que me falta tiempo para estar contigo conscientemente. Sé que estás ahí, que te debo cada movimiento y cada pensamiento y, aun así, a veces me hago distante, como si mi mente funcionara sola, como si no hubiera un cuerpo físico dándole soporte.


¿Hemos tenido una relación un poco tormentosa, no crees? Creo que tantos gritos en el exterior me han ensordecido y no he podido escucharte de la forma que quiero. Te he hecho tanto daño, y aunque varias veces profeso que no debemos buscar culpables y mejor enfocarnos en soluciones de mejorar nuestro vibrar, hoy esa culpa quiero convertirla en ganas para mejorar mi relación contigo.


En los últimos días tu compañía me ha pesado, que, aunque no es tu intención ha generado en mí tantas lágrimas, pero todo eso hoy después de varios días entiendo que nacían desde un lado poco sano de mí. Y te pido perdón y te abrazo por esos días tan negros que vivimos juntos.


¿Te acuerdas hace unos 2 o 3 años cuándo nos dijeron que lo que yo veía en el espejo no era realmente lo que tú eras? Fue duro, ha sido duro… ¿Pero recuerdas como hace casi más de 11 años que nuestra relación empezó a tener goteras? Entiendo que esta ese cable en mi cabeza que no está bien conectada, pero no deja de a veces hacerme sentir incómodo, inconforme, triste, angustiado…


A pesar de mis peleas interminables con tus formas, tu tamaño, tus cambios; a pesar de tantas palabras cargadas de tanto odio; a pesar de querer apagarte; a pesar de hacerte pasar hambre, de llevarte al límite tantas veces; hoy quiero que sepas que agradezco que me estés acompañando hasta hoy, que no te hayas querido apagar aún, y espero que así sea por muchos años más. ¿Cuándo llegará el día? ¿Cuándo dejaré de hacerte a un lado? ¿Cuándo podré abrazarte sin soltarte? Son preguntas que no sé cómo responder hoy, pero créeme, que día a día intento responder esas preguntas, para repararnos. Gracias por sostenerme